El poder que nadie ve
Estamos a 5 días de las elecciones. La mayoría de los reflectores, los debates y las discusiones de sobremesa se centran en quién se sentará en la silla presidencial en Zapote. Como vimos ayer, Laura Fernández tiene una ventaja casi definitiva del 40%.
Pero «Desde mis lentes», la verdadera noticia bomba de esta elección no está en Zapote, está en Cuesta de Moras. Históricamente, el votante costarricense era un «equilibrista»: le daba la presidencia a un partido, pero le daba la Asamblea Legislativa a otro (el famoso «voto quebrado») para que se vigilaran mutuamente. Era nuestra forma de decir: «Gobierne, pero no haga loco».
Bueno, señoras y señores, ese pacto implícito se rompió. Los datos de enero confirman que el tico está harto del «equilibrio» que paraliza y está listo para entregar el poder absoluto.
El Dato: 76% quiere «Carro Completo»
El Gráfico 9 de la última encuesta CIEP-UCR es, quizás, el más importante de todo el estudio. Muestra que el 76.3% de las personas decididas a votar planean marcar la misma bandera para Presidente y para Diputados.
Esto es un cambio cultural sísmico. Venimos de décadas de Asambleas fragmentadas donde el presidente tenía que rogar por votos para pasar una ley. Ahora, el mensaje del electorado es claro: «No quiero estorbos». La gente parece haber comprado la narrativa de que la oposición en la Asamblea no sirve para «controlar», sino para «bloquear», y están dispuestos a eliminar ese bloqueo en las urnas.
La Proyección: Una Bancada Oficialista Gigante
¿Cómo se traduce esto en curules? La intención de voto para diputados pone al PPSO (Oficialismo) con un 29%, mientras que el PLN apenas llega al 9% y el Frente Amplio al 7%.
Si aplicamos la fórmula del cociente y subcociente (la matemática electoral tica), una diferencia de 20 puntos porcentuales es una masacre. Podríamos estar ante el escenario de una bancada oficialista de más de 25 o 28 diputados. Si suman aliados de partidos minoritarios religiosos o liberales, Laura Fernández podría gobernar con mayoría simple (29 votos) desde el día uno. Eso significa aprobar presupuestos, créditos internacionales y reformas de ley sin tener que negociar una sola coma con Liberación Nacional. Es el sueño de cualquier presidente y la pesadilla de cualquier opositor.
El Colapso de la Fracción Verdiblanca
La otra cara de la moneda es la irrelevancia histórica del PLN. Pasar de ser la fracción más grande (como ha sido costumbre, incluso perdiendo la presidencia) a pelear el segundo lugar con el Frente Amplio es una humillación política. Con un 9% de apoyo, la próxima bancada verdiblanca podría ser tan pequeña que ni siquiera tendrían fuerza para bloquear votaciones de mayoría calificada (38 votos) si el oficialismo logra alianzas.
Esto confirma nuestra tesis de que la estrategia de oposición agresiva, liderada por figuras como Francisco Nicolás y Dinorah Barquero, fue un suicidio. La gente no vio «control político», vio obstruccionismo, y ahora les está pasando la factura quitándoles las curules.
El Peligro y la Oportunidad
Tener una «Aplanadora» en la Asamblea tiene dos lecturas:
- La Eficiencia: El país podría, por fin, destrabarse. Leyes que llevan años durmiendo el sueño de los justos podrían aprobarse en semanas. La excusa de «no me dejan gobernar» desaparece.
- El Cheque en Blanco: El poder absoluto requiere responsabilidad absoluta. Sin una oposición fuerte que fiscalice, el riesgo de errores o abusos aumenta.
Ojo con la papeleta de Diputados
A usted, amigo lector, le quedan 5 días. Si usted es de ese 46% que aún no sabe por quién votar para diputado, sepa esto: Su voto legislativo es más importante que el presidencial. Usted va a decidir si el próximo gobierno tiene autopista libre para hacer sus reformas, o si mantenemos los frenos de emergencia activados. El domingo no solo elegimos presidente; elegimos si queremos eficiencia total o control total. No deje esa papeleta en blanco.
Para afinar el lente
Para afinar el lente (Datos Oficiales CIEP-UCR Enero 2026):
- Fin del Quiebre de Voto: El 76.3% de los votantes decididos afirma que votará por el mismo partido en ambas papeletas (Presidencial y Legislativa). Solo un 23.7% planea quebrar el voto.
- Intención de Voto Legislativa: El PPSO lidera con un 29%, seguido por el PLN con un 9% y el Frente Amplio con un 7%.
- Indecisión Legislativa: La indecisión para elegir diputados (46%) es significativamente mayor que para elegir presidente (32%), lo que deja un margen de sorpresa para el domingo.
