La campaña de la confusión
A pocas horas de abrir las urnas, ha empezado a circular el virus más peligroso de la democracia: la desinformación técnica. He visto mensajes en redes sociales y cadenas de WhatsApp diciendo barbaridades como «dibuje un corazón para mandar amor al candidato» o «grabe un video para tener prueba de su voto».
«Desde mis lentes» se lo digo claro y pelado: Si usted hace eso, su voto va directo a la basura. Hay gente interesada en que usted se equivoque. No les demos el gusto. Aquí le explico las reglas de oro para que nadie le invalide su decisión.
La Regla de Oro: Una X y nada más
Olvídese de la creatividad. La papeleta electoral no es un lienzo de arte ni una carta de amor.
- Lo Correcto: Marque con una X (equis) dentro de la casilla del partido de su elección.
- El Mito del «Corazón»: Algunos dicen que dibujar caritas o corazones es válido. Aunque el código electoral habla de la «intención del votante», poner símbolos extraños le da excusas a los fiscales de otros partidos para pelear y anular su voto en la mesa. No se arriesgue. Haga una X y punto.
- ¿Puedo salirme del cuadro? Trate de que no. Si la marca toca dos casillas, el voto es NULO.
El Instrumento: Use el crayón naranja
En el recinto secreto encontrará un crayón anaranjado atado con una cuerda.
- Úselo: Está diseñado para no manchar y no traspasar el papel.
- No lleve su propio lapicero: Si usted usa un marcador permanente que traspasa la hoja y mancha la parte de atrás, podrían anularle el voto por «marcas identificables». Use lo que le da el TSE y evite problemas.
¡CELULARES GUARDADOS! (Foto = Voto Anulado)
Esta es la trampa más común y peligrosa. La ley es estricta: El voto es SECRETO. Si usted saca su celular y le toma una foto a la papeleta marcada (ya sea para subirla a Instagram o para enviársela a alguien que le pidió prueba), los miembros de mesa tienen la obligación legal de anular su voto inmediatamente antes de que lo deposite en la urna. No importa si es para «el recuerdo». Si hay foto, no hay voto. Guarde el teléfono en el bolsillo.
¿Enseñar el voto? ¡Jamás!
Otra mentira que circula es: «Al salir, enséñele la papeleta abierta al fiscal para que vea que no hubo fraude». FALSO. Si usted sale del recinto secreto con la papeleta abierta mostrando por quién votó, eso se considera voto público (que solo es permitido para personas con discapacidad que lo soliciten previamente). Para cualquier otro ciudadano, exhibir el voto es motivo de anulación. Doble la papeleta dentro del recinto secreto y salga con ella lista para depositar.
¿Me equivoqué marcando? Tiene una (1) oportunidad
Somos humanos, los nervios traicionan. Si se equivocó y marcó la casilla que no era, o manchó la hoja:
- No la tache ni trate de arreglarlo.
- Salga y dígale al presidente de la mesa: «Me equivoqué, necesito una papeleta nueva».
- Le darán una segunda papeleta y la primera será destruida ahí mismo. Ojo: Solo tiene derecho a un cambio. Si se equivoca en la segunda, ya no hay tercera oportunidad.
Voto simple, voto seguro
No se complique. La democracia es sencilla:
- Entregue la cédula.
- Entre al recinto.
- Marque con X (con el crayón del TSE).
- Doble la papeleta.
- Deposite en la urna.
Cualquier paso extra que le pidan en redes sociales (fotos, dibujos, firmas, videos) es un invento para silenciar su voz. Este domingo, vote inteligente.
Para afinar el lente
Para afinar el lente (Reglamento TSE):
- Voto Secreto: El Código Electoral establece que el sufragio es secreto. Fotografiar la papeleta o mostrarla públicamente conlleva la anulación inmediata del voto por parte de la Junta Receptora.
- Materiales: El TSE provee crayones especiales para garantizar que la marca sea uniforme y no identificable. El uso de instrumentos propios no recomendados puede poner en riesgo la validez del voto.
- Nulidad: Se consideran nulos los votos donde la identidad del elector se pueda revelar (firmas, fotos) o donde la intención de voto no sea clara (marcar dos casillas o usar símbolos ambiguos).
