Martes 13 en el bolsillo
Hoy es 13 de enero, estamos en la Cuesta de Enero. Para muchos, el día de la mala suerte; para la mayoría de los costarricenses, el día en que la quincena se ve muy lejos y los gastos de diciembre empiezan a pasar la factura. Estamos en el pico de la campaña electoral. Vemos vallas publicitarias gigantes, anuncios millonarios en televisión y candidatos prometiendo «reactivación». Pero «Desde mis lentes», hay una desconexión brutal: Mientras los políticos debaten sobre el PIB y el déficit fiscal, la señora en el supermercado decide si lleva carne o paga la luz.
Los «Números de Excel» vs. La Realidad
El Gobierno y los candidatos oficialistas sacan pecho con los indicadores macroeconómicos. Es cierto, y hay que decirlo: El dólar está estable, la inflación controlada y el Riesgo País ha bajado. En el papel (o en el Excel del Ministro de Hacienda), Costa Rica está «pura vida».
Pero la macroeconomía tiene un problema: no se come. El éxito de un gobierno no se mide solo por cuánto dinero tiene el Banco Central en las reservas, sino por cuánto le sobra (o le falta) a la familia trabajadora a fin de mes. Y hoy, en enero de 2026, la sensación en la calle es que la plata no alcanza. El costo de la vida sigue siendo una soga al cuello para la clase media, aunque tampoco podemos negar que hay cosas mas baratas
La Promesa Vacía de la Campaña
Lo que más molesta en estos días no es la falta de dinero, es el exceso de promesas. Escuchamos a candidatos hablar de «generar 200,000 empleos» o «bajar los impuestos mañana mismo». Son frases de cajón, promesas de papel diseñadas para el aplauso fácil en el debate.
Pero, ¿dónde están las propuestas reales para bajar el costo de la electricidad? ¿Dónde está el plan serio para romper los monopolios que encarecen los medicamentos y el arroz? Esos temas no se tocan porque tocan intereses poderosos. Es más fácil prometer «prosperidad» en abstracto que pelearse con los dueños de los precios en concreto. Ya vimos el gran desafio que tuvo Chaves con la Ruta del Arroz.
El Reto para el Próximo Presidente
Quien gane en febrero no va a heredar un país en quiebra técnica (como pasó en 2014 o 2018), pero va a heredar un país caro. Costa Rica se ha vuelto un país de lujo para turistas, pero de supervivencia para los locales.
El reto real no es «maquillar» los números para que nos presten plata afuera; el reto es que trabajar en Costa Rica permita vivir dignamente, no solo sobrevivir para pagar deudas.
El Voto del Bolsillo
Al final del día, cuando el tico esté frente a la urna en febrero, no va a pensar en la ideología de género ni en la geopolítica internacional. Va a pensar en su refrigeradora. Va a votar por quien sienta que entiende su angustia de hoy, martes 13. Los políticos pueden llenar las plazas de banderas, pero si no llenan las neveras, su discurso se lo llevará el viento.
Para afinar el lente
- Consejos del BNCR
