El aguinaldo que se esfuma
Si usted ya pagó el Marchamo, probablemente sintió ese dolor característico de ver cómo una gran parte de su aguinaldo desaparece en un solo clic. Si no lo ha pagado, le quedan pocos días antes de que le bajen las placas.
El Gobierno celebra que la recaudación va «viento en popa». Hacienda sonríe. Pero en «Desde mis lentes», la sonrisa se nos borra cuando sacamos el carro del garaje y caemos en el primer cráter de la cuadra (ya gaste otro tanto de plata arreglando unas tijeretas por un bendito hueco en la General Cañas)
La discusión no es si hay que pagar impuestos (hay que hacerlo). La discusión es la estafa moral: Nos cobran un «Derecho de Circulación» de primer mundo para rodar en una infraestructura de cuarto mundo.
El Mito del «Ruedo»: ¿Qué estamos pagando realmente?
Desglosemos el recibo para entender el enojo. La gente cree que paga para que arreglen las calles. Falso.
- El grueso del cobro (más del 60%) es el Impuesto a la Propiedad de Vehículos. Eso va directo a la caja única de Hacienda. No tiene destino específico. Se usa para pagar deuda, salarios de empleados públicos o cualquier otra cosa, menos asfalto.
- El Seguro Obligatorio (SOA): Es lo único que realmente le da un servicio directo en caso de accidente.
- El aporte al CONAVI: Es una fracción ridícula comparada con el total.
Pragmáticamente, el Marchamo no es un permiso de circulación; es un impuesto a la tenencia de riqueza. Usted paga por tener carro, no por usar buenas calles.
La Realidad Vial: Cráteres y Puentes Bailey
Mientras Hacienda rompe récords de recaudación en diciembre, el MOPT y las Municipalidades nos ofrecen carreteras que dan vergüenza.
- Rutas Nacionales: La Interamericana (Norte y Sur) es una carrera de obstáculos. Cambronero sigue siendo un riesgo. La Costanera pide auxilio.
- Cantones: Salir de la GAM es entrar en zona de guerra lunar.
La paradoja es cruel: El Estado le exige a usted que su carro pase RTV (que esté mecánicamente perfecto), pero el mismo Estado le despedaza la suspensión del carro con sus calles llenas de huecos ( ahi esta mi caso:( ). Nos exigen la excelencia que ellos no dan.
La Promesa Eterna: «El otro año sí»
Llevamos décadas escuchando que «ahora sí» se va a invertir en infraestructura. Escuchamos planes, vemos maquetas y renders preciosos en Facebook. Pero la realidad es que seguimos dependiendo de puentes Bailey «temporales» que se quedan ahí 10 años.
El contrato de mantenimiento vial pasa años pegado en apelaciones (Cosevi vs. Contraloría vs. Empresas). Mientras los elefantes burocráticos se pelean, el zacate se come las señales de tránsito y los huecos se convierten en piscinas.
Un contrato roto
Pagar el Marchamo con gusto sería posible si viéramos el retorno. Si viéramos cuadrillas trabajando de noche, puentes nuevos, demarcación decente.
Pero pagar millonadas para luego tener que gastar otra millonada en repuestos, llantas y amortiguadores, es sentir que el Estado nos cobra doble. Cancele su Marchamo, no queda de otra. Pero hágalo con la consciencia clara de que, en Costa Rica, el «Derecho de Circulación» es, tristemente, el derecho a esquivar huecos.
Para afinar el lente
- Componentes del Marchamo:
- Referencia: INS / Ministerio de Hacienda.
- Dato: Desglose porcentual oficial (Impuesto propiedad vs. SOA vs. Cosevi).
- https://www.hacienda.go.cr/contenido/16450-impuesto-a-la-propiedad-de-vehiculos-automotores-aeronaves-y-embarcaciones
- Estado de la Red Vial:
- Referencia: LanammeUCR – Informes de evaluación de la Red Vial Nacional.
- Dato: Porcentaje de rutas en estado regular o malo.
- https://www.lanamme.ucr.ac.cr/evaluacion-de-la-red-vial/
