La Trampa del Ganador: ¿Es sano que un solo partido (PPSO) tenga «las llaves» de todo el país?

El Sueño de la Eficiencia

gemini generated image 35f5mj35f5mj35f5

La última encuesta de Opol dibujó un escenario que muchos costarricenses, hartos del «pleito», ven como un sueño: el Partido Pueblo Soberano (PPSO) podría alcanzar una mayoría absoluta (29 o más diputados) en 2026.

Se acabaría el filibusterismo. Se aprobarían los presupuestos a tiempo. Ciudad Gobierno se construiría. El Presidente (o Presidenta) tendría una «autopista legislativa» para gobernar.

Suena perfecto, ¿verdad?

Libro El Papá Aumentado

👆 Deja de trabajar extra. Haz clic para ver el libro.

Pero «Desde mis lentes», la historia nos enseña que cuando el poder no tiene frenos, el vehículo suele estrellarse. Hoy no vamos a criticar al PPSO, vamos a analizar el riesgo sistémico de entregarle un «cheque en blanco» a cualquier partido político.

¿Qué significa tener «Las Llaves»?

Tener 29 diputados en Costa Rica es tener la llave maestra del Estado.

  • Leyes sin Negociación: El oficialismo podría aprobar casi cualquier ley ordinaria sin necesitar un solo voto de la oposición.
  • Presupuesto a Medida: Podrían aprobar el Presupuesto Nacional exactamente como lo envíe Hacienda, sin recortes ni revisiones de otros partidos.
  • Nombramientos Clave: Tendrían el control total para elegir Magistrados (con algunas alianzas menores), Defensor de los Habitantes y, crucialmente, al próximo Contralor General.

En resumen: el sistema de «pesos y contrapesos» que diseñaron nuestros abuelos para que nadie se robara la pelota… dejaría de funcionar.

El Riesgo Interno: Cuando el enemigo está adentro

Aquí está la paradoja. Cuando un partido político no tiene enemigos externos fuertes (una oposición real), los enemigos empiezan a nacer adentro.

El PPSO es un partido joven. No es una estructura centenaria unida por una ideología filosófica profunda; es un movimiento unido alrededor de figuras fuertes (Rodrigo Chaves, Laura Fernández) y un sentimiento anti-sistema.

¿Qué pasa si ganan todo el poder? Históricamente, los movimientos personalistas con poder absoluto tienden a fracturarse. Sin una oposición que los obligue a mantenerse unidos, las diferentes facciones empiezan a pelear por el control de ministerios, instituciones y contratos. La «batalla» se mueve del Plenario (pública) a los pasillos de Casa Presidencial (privada).

La Fiscalización: ¿Quién vigila al vigilante?

La democracia no se trata solo de hacer, se trata de rendir cuentas.

Si el PPSO controla la Comisión de Ingreso y Gasto Público, la Comisión de Hacendarios y la Presidencia del Congreso… ¿quién va a investigar si un ministro mete la pata? ¿Quién va a llamar a cuentas a un jerarca sospechoso?

La eficiencia es deseable, sí. Pero la eficiencia sin vigilancia es el caldo de cultivo perfecto para la corrupción, no porque la gente sea mala, sino porque el poder absoluto ciega.

Conclusión: El Lente del Votante

Nadie dice que el PPSO no merezca ganar si tiene el apoyo popular.

Pero el votante debe entender qué está comprando.

  • Si vota por una Asamblea dividida, compra control y negociación (con riesgo de parálisis).
  • Si vota por una mayoría absoluta, compra velocidad y eficiencia (con riesgo de autoritarismo y falta de transparencia).

En 2026, la decisión no es solo por quién votar, sino cuánto poder estamos dispuestos a entregarle a una sola mano. ¿Queremos un gobierno con frenos, o un Fórmula 1 sin cinturón de seguridad?

Para afinar el lente

Sobre las Facultades de la Asamblea:

  • Referencia: Constitución Política de Costa Rica (Artículos 105 y 121 sobre la potestad de legislar y nombrar).

Sobre los Riesgos de Mayorías Absolutas:

  • Referencia: Informes del Estado de la Nación sobre «Presidencialismo y Parlamento».
  • Enlace: estadonacion.or.cr

Deja un comentario